Cómo jugar
Prioriza los movimientos que descubran cartas boca abajo frente a los que solo reorganicen cartas visibles.
Reserva las columnas vacías para un rey que abra nuevas posibilidades.
Al sacar tres, retirar una carta cambia las que estarán disponibles en la siguiente vuelta. Usa Pista para ver el próximo movimiento y «¿Aún puedo ganar?» para comprobar tu posición.
Descubre antes de reacomodar
Las 21 cartas ocultas son todo el reto. Un movimiento que voltea una te da información; uno que solo pasa cartas visibles de una columna a otra, por lo general no. Si dos movimientos se ven iguales, elige el que descubre una carta.
Empieza por la columna más alta
Las columnas de la derecha esconden más cartas. Liberar una de ellas destapa más partida que vaciar una columna corta de la izquierda, y suele ser el camino para llegar a una columna vacía que de verdad sirva.
Una columna vacía, para un rey útil
Una columna vacía es el único lugar donde puedes dejar una secuencia mientras tanto. Mueve un rey ahí cuando eso descubra una carta o libere una secuencia que necesitas, no nada más porque el rey cabe.
Sin prisa con las bases
Los ases y los dos van a las bases de inmediato. Las cartas más altas pueden esperar: un 5 negro en la base ya no puede recibir el 4 rojo que necesitas mover después. Puedes regresarlo, pero cuesta un movimiento y, muchas veces, un plan.
En «Sacar 3», fíjate en el orden
Jugar una carta del descarte recorre un lugar todos los grupos de tres que vienen después. Antes de jugarla, revisa qué va a mostrar la siguiente vuelta; a veces conviene dejar una carta donde está para que salga la que necesitas.
Si tienes dudas, pregúntale a la partida
«¿Aún puedo ganar?» busca entre las posiciones a las que se puede llegar desde aquí. Si dice que no, deshaz hasta que diga que sí: ahí es donde se desvió la partida. «Pista» juega el siguiente movimiento del solucionador y explica por qué.
